Productos - Calidad e I&D

Ciencia y tecnología al servicio de la naturaleza

Laboratorios equipados con tecnología punta, muestreos que siguen el protocolo utilizado por las fuerzas armadas norteamericanas, más de doce mil muestras testadas todos los meses y una regla de oro: analizar los tapones en todas las fases de producción. Estas son algunas de las garantías de calidad de los tapones Amorim. La empresa está absolutamente centrada en la mejora de la calidad y en la creación de nuevos productos que respondan a las necesidades de los enólogos y las bodegas. No existe una inversión igual con este objetivo en el sector.

Para Amorim, el liderazgo del mercado representa una responsabilidad añadida: la calidad de los tapones fabricados tiene una importancia crucial. En la década de los 90, Amorim se enfrentó al desafío de la calidad y transformó las amenazas en oportunidades. Invirtió millones de euros en la instalación de unidades de procesamiento equipadas con tecnología de última generación y asumió una actitud de apuesta constante por la calidad e I+D que incluye una inversión financiera anual de seis millones de euros en I+D y muchos más en equipos y procesos.

Gracias a un avance científico y tecnológico sin precedentes en el sector y a un abordaje riguroso en la mejora continua de la gama y de la calidad de los tapones de corcho, los vinicultores tienen actualmente todas las garantías de rendimiento, imagen y calidad asociadas a los tapones Amorim.

El departamento de I+D forma parte de la estrategia global de la empresa. Su objetivo es la validación científica de los procesos de producción, el aumento del conocimiento de la interacción de los tapones con el vino y la mejora de la calidad de los tapones producidos. El principal desafío es vencer el 2,4,6 Trichloroanisol (TCA), principal responsable del llamado «gusto a tapón de corcho» en el vino.

El trabajo desarrollado ha sido hercúleo, pero los resultados compensan. Gracias a la implementación de medidas preventivas y curativas, la empresa puede decir con seguridad que derrotó al TCA —los niveles de TCA liberable en los tapones Amorim son hoy en día indetectables.

A pesar de esta victoria sobre el peor enemigo, la investigación y el desarrollo siguen siendo el centro del negocio. Proporcionan la innovación de los procesos y productos y conducen a la investigación para llegar comprender mejor las propiedades que hacen del corcho un tapón eficaz para el vino.

Gestión integrada de la calidad

Amorim se dedica tanto a la calidad de la producción de los tapones como los vinicultores se dedican a la producción de los vinos. Y no es para menos —ambos productos proceden de la naturaleza, por lo que son materias vivas, y cualquier fallo en uno de los procesos puede echar por tierra enormes esfuerzos.

Así, la calidad Amorim conlleva la coordinación de un Sistema de Gestión Integrado en las diferentes vertientes y unidades. Un equipo específico coordina todas las actividades de monitorización y evaluación del producto y asegura el cumplimiento de los requisitos del cliente y la mejora de los procesos.

La fuerte apuesta por la calidad e I+D implica innovaciones técnicas muy importantes en el ámbito de la seguridad que se inician ya desde el alcornocal. Aunque no posea ninguna floresta, Amorim mantiene una relación muy cercana con los productores de corcho, solo adquiere la materia prima de los que cumplen el Código de Prácticas Taponeras de la CE Liège y tiene registros de hace cincuenta años para ayudar a identificar y seleccionar el corcho de mejor calidad. Una gestión integrada de la cadena de valor, desde la adquisición de la materia prima, su almacenamiento, transformación y optimización de todos los subproductos, asociada al hecho de tener presencia directa en todos los países productores de corcho, permite diversificar las fuentes y controlar el flujo de la materia prima.

Amorim es precursora de un riguroso control de calidad en cada fase de la producción, que comienza por la prevención a través de la mejor selección y almacenamiento de las planchas. En el marco del Código de Prácticas Taponeras, las planchas se apilan en almacenes de cemento para evitar el contacto del corcho con el suelo. Las pilas se hacen para maximizar el drenaje del agua y la circulación del aire con el fin de reducir el peligro de contaminación microbiana. Con ese mismo objetivo, todo el corcho destinado a la producción de tapones se traslada a la fábrica en palets de acero inoxidable.

El rigor pasa todavía por procesos de limpieza que incluyen tecnologías modernas y altamente eficaces (CONVEX®, INOS® y ROSA®), higiene industrial mejorada (HACCP) y el uso de un minucioso sistema de análisis por cromatografía de gases y espectrometría de masas (GC-MS - Gas Chromatography/Mass Spectrometry). Gracias a la rapidez y el grado de fiabilidad que conlleva, el sistema GC-MS se utiliza mucho en sectores como el de la medicina, la farmacología, el medio ambiente y hasta en las mejores fuerzas policiales del mundo. Amorim dispone de once de estas máquinas de alta precisión que hacen el control de calidad de los tapones en el plano molecular durante 24 horas al día los 7 días de la semana. Más que informar sobre si los lotes analizados son o no problemáticos, este equipo de alta eficiencia mide la cantidad de TCA presente, cuando sea el caso. Esto significa que es una herramienta que no solo permite medir sino también gestionar el TCA.

«Mi filosofía como productor de vino se amplía a la elección del tapón de corcho. Quiero un producto natural de calidad y Amorim me lo lleva suministrando desde hace 25 años».

Ron Laughton
Jasper Hill, Austrália

Mejor que la nariz humana

El análisis de GC es mucho más objetivo, preciso y fiable que la nariz humana. Puede detectar niveles de TCA liberable inferiores a 0,5 partes por trillón (0,5 ng/L), muy inferiores a los límites de detección sensorial. Por eso se realiza en todos los lotes y en todas las fases esenciales de la producción. Se utiliza para examinar compras, testar las planchas de corcho después de la cocción y los granulados, discos y tapones tras la producción, hasta la fase de acabado. Gracias a su precisión, el análisis cuantitativo viene substituyendo el análisis sensorial en el control de calidad. Los resultados son excelentes a nivel de la minimización de los compuestos responsables de olores extraños en el vino y también con relación a la satisfacción de los clientes.

Para garantizar la calidad de los productos, Amorim utiliza la metodología desarrollada por el Laboratorio ETS, en California, y por el Consejo para la Calidad del Corcho de EE. UU. Este sistema combina técnicas de muestreo estadístico y análisis químico estandarizado para medir los niveles de TCA liberado en los tapones de corcho y determina si los lotes deben aceptarse o rechazarse.

Amorim posee un laboratorio central dedicado a la investigación y el ensayo, y cada una de sus fábricas tiene su propio laboratorio de control de procesos. Las empresas de distribución presentes en todo el mundo también cuentan con laboratorios para efectuar los ensayos de los tapones antes del envío final a los clientes. Cada mes, pasan por los laboratorios de Amorim más de doce mil muestras de alto nivel de precisión, un número superior al de cualquier otra empresa del sector, de cualquier lugar del mundo. No obstante, Amorim participa en ensayos de comparación entre laboratorios para poder evaluar sus propios resultados frente a los demás laboratorios.

CONVEX®, INOS® y ROSA®, eficacia sin precedentes

Además de las acciones preventivas, Amorim lleva a cabo acciones curativas innovadoras con su propia patente que no se realizan en ningún otro lugar en el mercado. La innovación está presente desde el momento en que el corcho entra en la fábrica. Todas las planchas para producción de tapones se procesan bajo el sistema dinámico de cocción CONVEX®, que impide la contaminación cruzada y produce un corcho más seco y limpio para el procesamiento, es decir, menos vulnerable a la formación de TCA. Este sistema representa una innovación sin precedentes frente a los tradicionales métodos de cocción que, al contrario de disminuir, aumentan el riesgo de contaminación de las planchas.

Los cuidados se refuerzan en el caso de los discos para los tapones técnicos, tratados con el proceso exclusivo de lavado hidrodinámico INOS®. Este método usa la estructura alveolar única del corcho para limpiar en profundidad las lenticelas (poros) en contacto con el vino.

A nivel de gama alta en innovación y exclusividad del tratamiento, el sistema ROSA® (Rate of Optimal Steam Application) usa vapor controlado para eliminar cualquier vestigio de TCA. El éxito de este método ha sido comprobado en ensayos de dimensión industrial y en pesquisas independientes divulgadas por prestigiosos laboratorios en tres continentes.
Como resultado de la eficiencia comprobada, Amorim instaló diversas unidades ROSA® donde se tratan todos los gránulos del corcho (para la fabricación de aglomerados y de tapones técnicos Twin Top®), así como los lotes de tapones naturales que necesiten tratamiento adicional siguiendo las indicaciones de las máquinas GC-MS.

«Amorim sabe darnos las soluciones de taponado tradicionales y, a la vez, atender nuestras exigencias de calidad y progreso en una búsqueda continua de la excelencia».

Philippe Guigal
Productor y director general de Guigal, Francia

Tras su tratamiento, los tapones son sometidos a una serie de ensayos y procedimientos para garantizar el cumplimiento de las especificaciones exactas de los vinicultores y los requisitos más rigurosos para los materiales en contacto con alimentos. Los ensayos realizados determinan propiedades físicas, dimensiones, humedad, presencia de olores extraños, oxidantes residuales, tratamientos de superficie, capacidad de sellado, extracción, introducción y capacidad de almacenamiento prolongado. Los materiales de embalaje también son sometidos a ensayos para asegurar la máxima protección de los tapones durante el transporte.

Tapón de corcho, la barrera contra el TCA

En el ámbito de la investigación, Amorim promueve un gran número de ensayos en colaboración con clientes y desarrolla proyectos de cooperación con institutos de investigación de todo el mundo. Las prioridades siguen siendo la lucha contra el TCA a través de la mejora constante de procesos, la mejora de los productos, el desarrollo de nuevos productos y conocimientos sobre el corcho, la investigación sobre la transferencia de oxígeno y la función del tapón en la evolución del vino, además de otras posibles interacciones del tapón de corcho con el vino. Los resultados son muchas veces sorprendentes.

En 2011, un equipo formado por elementos del departamento de I+D Amorim y de la Facultad de Enología del Instituto de Ciencias del Viñedo y del Vino de la Universidad de Burdeos realizó un trabajo de investigación bastante riguroso en un área de pesquisa aún poco explorada: la penetración de compuestos volátiles en tapones. El estudio comparó el comportamiento de tapones de corcho natural, corcho aglomerado y tapones artificiales al exponerlos a un ambiente contaminado con TCA en un período de almacenamiento de 36 meses. Las conclusiones indican que los tapones de corcho constituyen una barrera efectiva contra la transmisión de TCA, a diferencia de lo que sucede con los tapones artificiales.

Estos resultados refuerzan las características únicas del tapón de corcho a nivel de sellado y conservación del vino —aunque permita la entrada de aire suficiente para el envejecimiento, el tapón de corcho es impermeable a los compuestos volátiles, que en algunas condiciones de almacenamiento pueden afectar negativamente a las propiedades sensoriales del vino embotellado. A diferencia de lo que sucede con tapones artificiales. Este aspecto, descubierto hace poco, es fundamental teniendo en cuenta que la principal función del tapón de corcho o cualquier otro tapones es garantizar totalmente la protección del vino embotellado.

El enemigo TCA

El TCA es un compuesto presente en la naturaleza y puede encontrarse en todas partes. No representa ningún riesgo para la salud, pero puede influir en el paladar del vino en ínfimas concentraciones. Sin embargo, no es una presencia exclusiva de la industria vinícola, pues se ha detectado en bebidas sin alcohol, agua embotellada, cerveza y bebidas espirituosas. Además, se ha detectado en alimentos procesados, como el cacao, la harina y las pasas, y es el responsable del «sabor a agua de río» en los granos de café. Hace mucho que la industria cervecera considera al TCA un enemigo. Para la cerveza holandesa Heineken ha sido incluso un gran dolor de cabeza. La empresa gastó millones para eliminar el problema relacionado con el TCA en las cápsulas. El resultado fue una cerveza con tapón de corcho.

La formación de TCA ocurre cuando algunos microorganismos, como los hongos, entran en contacto con los compuestos a base de cloro, normalmente clorofenoles. Son varias las causas que permiten la formación de TCA y no todas se relacionan con el corcho. El TCA en el vino puede deberse a la contaminación de los barriles de roble o los tapones, así de maquinaria vinícola y equipos de embotellado. También puede tener su origen en hongos en suspensión en el aire, en compuestos a base de cloro en las bodegas, en el equipo de transporte o en los palés de envío.

«Amorim intentó arduamente encontrar la solución a los problemas relacionados con los tapones de corcho. Y esos esfuerzos tuvieron éxito».

Luís Duarte
Vinicultor del año 2006, Portugal

No son pocos los casos de productores que se enfrentan a graves dificultades para eliminar el TCA de sus instalaciones. Por ejemplo, en Burdeos se registraron problemas con la formación de TCA causada por los conservantes de la madera a base de cloro usados en las bodegas. Igualmente, uno de los líderes de producción de vino de Napa Valley comprobó en una de sus bodegas que los conservantes de madera combinados con la utilización de un humidificador eran la causa de una situación anormal de vinos contaminados. En California existe otro caso conocido, donde se identificó que dos tuberías de drenaje eran las responsables de la presencia de TCA en sus vinos. Los trabajadores usaron cloro para eliminar manchas en el suelo de cemento de la bodega y luego tiraron el agua del lavado por las tuberías de drenaje. El cloro reaccionó químicamente al entrar en contacto con los fenoles, que por norma surgen en los residuos del vino, terminando por generar el TCA que posteriormente contaminó el vino. El problema se pudo subsanar con la construcción de una nueva bodega y la implementación de nuevos procedimientos de higiene.

Cultura de innovación

El fuerte compromiso en I+D, unido a una gran apuesta por la innovación, está contribuyendo para profundizar en el conocimiento sobre el corcho y abrir nuevos horizontes. Con el objetivo de potenciar nuevas aplicaciones del corcho, nuevos productos y nuevos mercados, Amorim creó el Market Oriented Research for Cork (MOR FOR CORK), un departamento totalmente transversal a toda la empresa y a todos los productos. En los últimos tiempos, dedica especial atención a los sectores de la cosmética y la alimentación. A nivel de innovación del producto tapones de corcho, algunos de los proyectos más recientes incluyen, por ejemplo, el estudio de la contribución del tapón de corcho en la lucha contra la falsificación de vinos premium; el estudio de nuevos atributos de calidad en los tapones naturales, que pretende lograr una noción clara sobre su desempeño en la botella a través de la imagen interna de los tapones; la optimización de nuevos tipos de tapones y el desarrollo de un nuevo sistema de lavado de tapones naturales, con una significativa mejora en la calidad visual.

La cultura organizativa dirigida a la innovación y la creación de valor es comprendida por todos los trabajadores de la empresa, tal como lo demuestra el éxito del CORK IN, el programa de innovación interno. Esta iniciativa se lanzó en 2012 con el objetivo de compartir ideas sobre procesos de producción, métodos e ideación de nuevos productos o servicios. Tal fue su éxito, que durante el primer semestre de vigencia se registraron más de 110 ideas, entre ellas, más de 35 ya se encuentran en funcionamiento o a punto de ser establecidas.

Gracias a su apuesta por la calidad, la investigación y el desarrollo y la innovación, los progresos constatados en los últimos años han logrado una mejora bastante significativa en los tapones. Los productos Amorim ostentan el símbolo internacional Cork Mark, desarrollado por la CE Liège, por la Comisión Forestal Europea y por la Organización de Naciones Unidas - Agricultura y Alimentación (FAO). Esta marca se utiliza para identificar productos de corcho de calidad y para certificar su fabricación en conformidad con el código internacional de prácticas. Es un símbolo de calidad y sostenibilidad.

Un equipo proactivo

Amorim creó una plataforma de comunicación con los clientes que permite responder rápidamente y con eficiencia y ofrecer su asesoramiento profesional proactivo a cada cliente. Un amplio equipo de asesoría, con miembros que entienden las características de cada país y su cultura, ayuda a los vinicultores en la selección del tapón de corcho más adecuado a sus necesidades específicas, coordinan las condiciones de almacenamiento y el tipo de bodega, evalúan el sistema, el método de embotellado y la botella utilizada y ofrecen recomendaciones para garantizar el óptimo rendimiento de los tapones en la botella.

«Amorim colabora seriamente con nosotros en la protección de la perla que colocamos en el interior de la botella».

Alessandra Zorzi
Carpenè Malvolti Spa, Itália
Proyectos QREN