Nuno Oliveira, director ejecutivo de Amorim Agro-Florestal, defiende que la conservación de los alcornoques exige una gestión activa, más conocimientos técnicos e innovación sobre el terreno.
El corcho se asocia a menudo con su rendimiento medioambiental, pero, para Nuno Oliveira, director ejecutivo de Amorim Agro-Florestal, proteger ese valor implica mirar mucho más allá del producto final. En el centro de la cuestión se encuentra el montado —un ecosistema mediterráneo que, cuando se gestiona adecuadamente, funciona como una importante reserva de carbono, un refugio de biodiversidad y una barrera natural contra la desertificación—.
En el marco de la plataforma Amorim Wine Vision —una red de reflexión que reúne a algunas de las voces más influyentes del sector vitivinícola para debatir los retos y oportunidades que configuran el futuro de la industria—, Nuno Oliveira concedió una entrevista a Wine Meridian, en la que compartió su visión sobre los retos a los que se enfrentan los montados ante el cambio climático y sobre las soluciones que se están desarrollando para reforzar su resiliencia.
Según el responsable, el cambio climático ejerce una presión concreta sobre los ecosistemas mediterráneos, lo que hace cada vez más urgente invertir en prácticas de gestión forestal capaces de aumentar la resiliencia de los alcornoques y garantizar la renovación de los bosques. El reto es especialmente relevante en un contexto en el que muchas zonas de montados presentan una escasez de árboles jóvenes y un envejecimiento progresivo de los bosques.
En este contexto surge el Programa de Intervención Forestal de Amorim, una iniciativa que busca acelerar la renovación de los montados mediante el desarrollo de árboles más resilientes y la aplicación de nuevas prácticas de corcho. Entre las principales áreas de actuación destacan la gestión del agua y la nutrición durante los primeros años de vida de los alcornoques, factores que se consideran fundamentales para aumentar la supervivencia de las plantas jóvenes y reducir el tiempo necesario hasta la primera cosecha de corcho.
«Si se gestionan adecuadamente, los montados de alcornoques constituyen la barrera perfecta contra la desertificación, la pérdida de suelo y la pérdida de biodiversidad».
La innovación pasa también por la mejora genética del alcornoque. Nuno Oliveira destaca el programa desarrollado por Amorim, que busca seleccionar árboles con mejor crecimiento, mayor calidad de corcho y mayor resistencia a parásitos, enfermedades y estrés hídrico, contribuyendo así a un bosque mejor preparado para los retos futuros.
Pero la conservación de los montados no depende únicamente de la tecnología. Implicar a los propietarios forestales y transmitir conocimientos técnicos sigue siendo esencial para evitar prácticas que pongan en peligro la salud de los ecosistemas. El intercambio de información, la colaboración con asociaciones forestales y la promoción de buenas prácticas de gestión son, por ello, pilares fundamentales de la actuación de Amorim en este ámbito.
La entrevista destaca además el papel de los montados como reservas de carbono a largo plazo. A diferencia de otras explotaciones forestales, la extracción del corcho no implica la tala del árbol, lo que permite que los alcornoques sigan creciendo y capturando carbono durante siglos.
«Extraemos el corcho, pero la “fábrica de carbono” permanece en su lugar durante siglos».
La biodiversidad, la conservación del suelo y el uso responsable del agua se señalan igualmente como factores determinantes para garantizar la resiliencia de estos ecosistemas y su capacidad de adaptación al cambio climático. Un montado bien gestionado constituye no solo una importante reserva natural, sino también una de las barreras más eficaces contra la desertificación y la degradación de los suelos en el Mediterráneo.
En un contexto global en el que crece la demanda de materiales renovables y de bajo impacto, Amorim refuerza así su compromiso con la valorización del alcornoque y con la preservación de un ecosistema único, donde la tradición, la ciencia y la innovación se unen para garantizar el futuro del corcho y del bosque del que procede.
La entrevista completa con Nuno Oliveira ha sido publicada por Wine Meridian, en el marco de la plataforma Amorim Wine Vision, y puede consultarse aquí Nuno Oliveira, Amorim: foreste di sughero sono riserve di carbonio.